La educación positiva, un pilar fundamental

educaionpositiva1
Desde su origen, el ser humano siempre se ha dejado llevar por movimientos, los cuales venían originados por una motivación* (motivación, del latín motivus, “causa del movimiento”). Hoy en día esta palabra está en boca de todos, pero pocos son los que saben realmente lo que acompaña a una verdadera y correcta motivación; y con este primer número de la revista pretendo presentar a su compañero indisociable: la Educación Positiva (o Psicología Positiva, en función del campo en el que nos estemos moviendo). Distintos pero parecidos estos dos términos, ambos comparten como nexo común la mayoría de los siguientes principios básicos:
La Educación Positiva…
… debe servir como estímulo para los niños, por lo que es conveniente encontrar siempre alguna actitud que elogiar.
… debe contemplar normas preestablecidas, e incluso en algunos casos acordadas por ambas partes (padres-niño/a), y cumplirlas sin concesiones.
… debe ser un refuerzo de aquellas conductas que deseemos potenciar para que vuelvan a repetirse en el futuro.
… requiere de nosotros como primer punto de apoyo.
… es un proceso prolongado en el tiempo, por lo que es importante la paciencia, constancia y tener palabras de ánimo hacia el niño.
… no existe si utilizamos palabras con connotaciones negativas como: nunca, no lo hagas, así no, etc.
La base de esta idea radica en el bienestar psicológico utilizando como pilares fundamentales las fortalezas y virtudes humanas. Es tal la amplitud de este nuevo enfoque, que nos permite utilizarlo en distintos entornos, ya sea interactuando con los niños, en el ámbito deportivo, clínico o bien en el mundo empresarial.
Hoy en día la Psicología Positiva es una rama de la psicología que ha surgido recientemente. Aristóteles ya asentó la primera piedra de lo que es actualmente este gran campo, y que él denominaba eudaimonia (en griego, felicidad). Pero fueron Mihaly Csikszentmihalyi y Martin Selligman los primeros nombres relevantes que contribuyeron a que alcanzara el reconocimiento que ha llegado a conseguir en estos últimos años. Éste último, a partir de lo que dijo el filósofo clásico, subrayó como imprescindible para alcanzarla el conocimiento de las virtudes y talentos propios. Y es aquí donde comienza nuestra labor, proporcionando al niño un feedback concurrente o terminal para que pueda sentir reforzado un determinando comportamiento y así sentirse valorado y que además pretendemos que vuelva a repetir.
Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s